Juan José González Iturri, Pedro Manonelles Marqueta
SummaryEl año 2001 ocupará un lugar destacado en la historia de la Medicina del Deporte en España. El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte decidió llevar a efecto un proceso de regularización de los médicos que desarrollaban su especialidad sin disponer del título oficial español. Es sobradamente conocido que unas decenas de Médicos del Deporte que habían recibido formación en la Especialidad antes de que ésta existiera como tal en nuestro país y entre los que, sin duda, se encontraban una buena parte de los responsables del desarrollo de la Medicina del Deporte en España, iniciaron su actividad profesional con los conocimientos adquiridos fundamentalmente en universidades francesas y brasileñas. Los tiempos fueron duros para ellos, especialmente cuando se crearon las Escuelas de Medicina de la Educación Física y el Deporte y salieron las primeras promociones de especialistas nacionales. La Comisión Nacional de la Especialidad, constituida cuando estos profesionales ya ejercían su labor con una contrastada experiencia y prestigio durante años, siempre manifestó su negativa a regularizar y reconocer sus conocimientos y su profesión. Tiempos en los que la labor se hacía difícil y llena de obstáculos. Tiempos en los que se logró estancar el avance de la Medicina del Deporte. Tiempos en que esto supuso un claro perjuicio para todos los que trabajaban en esta apasionante rama de la Medicina.