Javier González Gallego
SummaryDado que las conductas sedentarias constituyen un factor de riesgo para la salud, desde hace años distintas instituciones han hecho públicas recomendaciones para la práctica de actividad física, partiendo del consenso publicado en 1978 por el American College of Sports Medicine (ACSM). El paradigma actualmente en vigor establece que el ejercicio de intensidad moderada a vigorosa tiene repercusiones positivas sobre la salud. Sin embargo, se ha podido demostrar que existen claras diferencias entre la ausencia de la práctica de actividades moderadas o intensas y las conductas sedentarias, de tal forma que los efectos sobre metabolismo, función física o componentes del estado de salud difi eren en uno y otro caso.